Hidrógeno líquido (combustible) + Oxígeno líquido (oxidante)
• Ejemplos:
- Los motores principales del transbordador espacial
- La segunda y tercera fase del cohete Saturno V que llevó al hombre a la Luna
- El cohete europeo Arrían V
► Queroseno y otros derivados del petróleo (combustible) + Oxígeno líquido (oxidante)
• Ejemplos:
- Primera etapa del cohete Saturno V.
- R-7: El cohete que puso al Sputnik en orbita
- 4° etapa del cohete ruso Proton
► Hidrazina (combustible) + Tetróxido de dinitrógeno y otros (oxidante)
• Ejemplos:
- Primera y segunda etapas de los cohetes estadounidenses Titan.
- Modulo de servicio de la nave Apolo
- Modulo lunar del Apolo.
► Metilhidrazina (combustible) + Tetróxido de dinitrógeno (oxidante)
► Propelente sólido:
Los primeros cohetes, los de pólvora, pueden clasificarse entre estos.
Actualmente usan químicos más potentes; por lo general perclorato de
amonio NH4ClO4 (una especie de polvo) como oxidante y aluminio como
combustible.
• Ejemplos
- Los dos motores laterales color blanco del transbordador
- Etapas laterales del cohete japonés H2A
- Cohetes militares (misiles, armas antitanque)
- Cohetes amateur
Sobre los medios de propulsión de naves espaciales, tanto los existentes como los futuros.
http://en.wikipedia.org/wiki/Spacecraft_…
Lista de todos los propelentes líquidos:
http://en.wikipedia.org/wiki/Liquid_rock…
Inventions and discoveries that changed our lifestyle.
domingo, 8 de junio de 2014
Qué es un cohete de magnetoplasma
El Cohete de Iones podría ponernos en Marte en 39 Dias a una velocidad de 98.290,598 Km/hora.
El problema con los cohetes tradicionales es que cerca del 90% del peso de una misión espacial procede del combustible (propelente -propergol- sólido, líquido o una mezcla de ambos); este se quema con gran facilidad y cuando llega a escapar de la gravitación terrestre queda poco.
Evidentemente el costo con este tipo de combustible tradicional para poner al hombre en el espacio es costosísimo aparte de dar una propulsión lenta; demasiado lenta.

El cohete de magnetoplasma consigue el empuje a través de un sobrecalentamiento de los átomos para crear plasma y llevar a cabo el empuje necesario de la nave.
Estos cohetes (VASIMR) están compuestos de tres celdas magnéticas relacionadas entre sí.
La primera fase se compone de una especie de olla que calienta los átomos de un gas neutro como puede ser el argón, a través de frecuencias de radio (RF) hasta conseguir hacer " hervir " o excitar el material transformándolo en plasma.
El plasma llega a alcanzar temperaturas de alrededor de 50.000 grados centígrados pero esto no es lo suficientemente caliente como para producir un suficiente empuje.
Aquí es donde entra la segunda etapa de ( VASIMR ), que actúa como un amplificador.
El plasma, se energiza haciendo uso de ondas electromagnéticas pudiendo llegar a alcanzar una temperatura de un millón de grados, comparable a la del centro del Sol.
La tercera y última etapa es una "tobera magnética" que convierte la energía de este supercaliente en plasma en movimiento, en última instancia de una muy alta velocidad de empuje.
¿Cómo se pueden contener en un recipiente temperaturas tan altas?
La respuesta está en que ésta contención se realiza a traves de células magnéticas. El campo magnético, mantiene el plasma sin que toque las paredes.
El cohete (VASIMR) podría, en teoría, llegar a generar niveles de potencia un centenar de veces mayores que la de otros motores de iones.
La primera es que el cohete (VASIMR), de 200kW, sólo genera una libra de empuje.
Eso es más que suficiente en el vacío del espacio donde el motor de iones puede disparar plasma continuamente durante meses.
Una libra de material iónico podría empujar una nave de 2 toneladas de carga desde el Sol hasta Júpiter en un período máximo de 19 meses.
Necesitamos por lo tanto generar más empuje.
La segunda cuestión es que, mientras que el actual motor puede funcionar por completo con energía solar lo que lo hace perfecto para viajes a la Luna y a otros planetas próximos a la Tierra, no nos sirven para llevar a cabo una misión en el espacio profundo, en el que seria necesario más de 200MW de potencia, que sólo un reactor nuclear podría proporcionar.
El cohete de magnetoplasma consigue el empuje a través de un sobrecalentamiento de los átomos para crear plasma y llevar a cabo el empuje necesario de la nave.
Estos cohetes (VASIMR) están compuestos de tres celdas magnéticas relacionadas entre sí.
La primera fase se compone de una especie de olla que calienta los átomos de un gas neutro como puede ser el argón, a través de frecuencias de radio (RF) hasta conseguir hacer " hervir " o excitar el material transformándolo en plasma.
El plasma llega a alcanzar temperaturas de alrededor de 50.000 grados centígrados pero esto no es lo suficientemente caliente como para producir un suficiente empuje.
Aquí es donde entra la segunda etapa de ( VASIMR ), que actúa como un amplificador.
El plasma, se energiza haciendo uso de ondas electromagnéticas pudiendo llegar a alcanzar una temperatura de un millón de grados, comparable a la del centro del Sol.
La tercera y última etapa es una "tobera magnética" que convierte la energía de este supercaliente en plasma en movimiento, en última instancia de una muy alta velocidad de empuje.
¿Cómo se pueden contener en un recipiente temperaturas tan altas?
La respuesta está en que ésta contención se realiza a traves de células magnéticas. El campo magnético, mantiene el plasma sin que toque las paredes.
El cohete (VASIMR) podría, en teoría, llegar a generar niveles de potencia un centenar de veces mayores que la de otros motores de iones.
La primera es que el cohete (VASIMR), de 200kW, sólo genera una libra de empuje.
Eso es más que suficiente en el vacío del espacio donde el motor de iones puede disparar plasma continuamente durante meses.
Una libra de material iónico podría empujar una nave de 2 toneladas de carga desde el Sol hasta Júpiter en un período máximo de 19 meses.
Necesitamos por lo tanto generar más empuje.
La segunda cuestión es que, mientras que el actual motor puede funcionar por completo con energía solar lo que lo hace perfecto para viajes a la Luna y a otros planetas próximos a la Tierra, no nos sirven para llevar a cabo una misión en el espacio profundo, en el que seria necesario más de 200MW de potencia, que sólo un reactor nuclear podría proporcionar.
domingo, 25 de mayo de 2014
Segunda etapa en la vida de Chang-Díaz
Franklin Ramón Chang-Díaz está en el Salón de la Fama de la NASA. Fue
el primer hispano (ascendiente chino) que recibió ese reconocimiento, tras haber sido
también pionero en ser aceptado por la agencia norteamericana
–ocurrió en 1980– y subir al espacio siete veces.
Ahora se dedica a construir cohetes en su propia empresa: Ad Astra Rocket Company.
Desde 1979 ha trabajado contra viento y marea en un motor revolucionario. No servirá para escapar de la atmósfera terrestre, como hacen los propulsores químicos de las naves convencionales, sino para ponerlo directamente en el espacio, al servicio de diversas tareas comerciales, científicas o exploratorias. En efecto, desde trasladar carga y astronautas a la Luna o Marte hasta desplazar o extraer los minerales de un asteroide, recoger basura, reabastecer satélites y empujar la Estación Espacial Internacional (ISS) hacia una órbita más lejana. Precisamente, VASIMR será sometido por primera vez a prueba en la ISS a comienzos de 2016.
El VASIMR –siglas en inglés de cohete de magnetoplasma de impulso específico variable– trabaja con plasma, un gas eléctricamente cargado que se calienta a temperaturas extremas mediante ondas electromagnéticas. Campos magnéticos muy fuertes, generados por imanes superconductores, controlan y guían ese chorro.
Es un motor excepcional no solo por su revolucionario diseño, sino porque se está construyendo simultáneamente en Houston y Guanacaste (Costa Rica). Emplazado en medio de un bucólico paisaje selvático, un futurista hangar se ha convertido para los latinoamericanos en el símbolo de la democratización e internacionalización de la aventura espacial.
Ahora se dedica a construir cohetes en su propia empresa: Ad Astra Rocket Company.
Desde 1979 ha trabajado contra viento y marea en un motor revolucionario. No servirá para escapar de la atmósfera terrestre, como hacen los propulsores químicos de las naves convencionales, sino para ponerlo directamente en el espacio, al servicio de diversas tareas comerciales, científicas o exploratorias. En efecto, desde trasladar carga y astronautas a la Luna o Marte hasta desplazar o extraer los minerales de un asteroide, recoger basura, reabastecer satélites y empujar la Estación Espacial Internacional (ISS) hacia una órbita más lejana. Precisamente, VASIMR será sometido por primera vez a prueba en la ISS a comienzos de 2016.
El VASIMR –siglas en inglés de cohete de magnetoplasma de impulso específico variable– trabaja con plasma, un gas eléctricamente cargado que se calienta a temperaturas extremas mediante ondas electromagnéticas. Campos magnéticos muy fuertes, generados por imanes superconductores, controlan y guían ese chorro.
Es un motor excepcional no solo por su revolucionario diseño, sino porque se está construyendo simultáneamente en Houston y Guanacaste (Costa Rica). Emplazado en medio de un bucólico paisaje selvático, un futurista hangar se ha convertido para los latinoamericanos en el símbolo de la democratización e internacionalización de la aventura espacial.
Franklin Chang-Diaz: Sobresaliente
Franklin Ramón Chang-Díaz nació en Costa Rica el 5 de abril de 1.950.
Su signo es Aries, cuyo elemento es el fuego y está regido por el planeta Marte. Es "conejo" en el horóscopo chino, o sea, carismático y testarudo.
Ha recibido: el Premio de Alumno Sobresaliente de la Universidad de Connecticut (1980); la Medalla de Vuelo Espacial de la NASA (1986, 1989, 1992, 1994); la Medalla de la Libertad otorgada por el Presidente Reagan en la Celebración Centenial de la Estatua de la Libertad en la ciudad de Nueva York (1986); la Medalla de Excelencia del Conventículo Hispano del Congreso (1987); la Medalla por Servicio Excepcional de la NASA (1988, 1990, 1993); el Premio por Proezas de Vuelo de la Sociedad Astronáutica Estadounidense (1989); el Premio por Sobresaliente Contribución Técnica en la Conferencia Nacional de Premios para Ingenieros Hispanos (1993). Fue otorgado la Cruz de la Fuerza Aérea Venezolana por el Presidente Jaime Lusinchi durante el 68avo Aniversario de la Fuerza Aérea Venezolana en Caracas, Venezuela (1988). Es receptor de tres Doctorados Honoris Causa.
Doctor en Ciencia de la Universidad de Connecticut y Doctor en Leyes del Colegio Babson. Tiene Ciudadanía Honoraria del gobierno de Costa Rica (Abril 1995). Este es el más alto honor que Costa Rica concede a un extranjero, haciéndole el primero en recibir tal honor habiendo nacido ahí.
El 26 de Agosto del 2013 le fue otorgado el doctorado honoris causa por parte de la Universidad de Costa Rica, en un acto solemne donde el rector de la UCR, Henning Jensen, destacó que "la Universidad reconoce y celebra la excelencia académica y el poder inspirador de sus logros personales, y la reciprocidad que ha tenido para con la sociedad costarricense". 1
Después de su graduación en 1973, entró a la escuela de graduados de M.I.T., involucrándose de lleno en el programa de fusión controlada de los EE.UU., y haciendo intensivas investigaciones en el diseño y operación de reactores de fusión. Obtuvo su doctorado en el campo de física, en aplicaciones de plasma y tecnología de fusión, y en el mismo año, se unió al cuerpo técnico del Laboratorio Charles Stark Draper. Su trabajo en Draper estuvo fuertemente engranado hacía el diseño y la integración de sistemas de control para conceptos de reactores de fusión y aparatos experimentales, en ambas, fusión inercial y fusión magnéticamente encerrada. En 1979, desarrolló un nuevo concepto para guiar y seguir pellas de combustible en una cámara de reactor de fusión inercial. Más reciente ha estado integrado en el diseño de un nuevo concepto de propulsión de cohetes basado en plasma magnéticamente confinada a altas temperaturas. Como científico visitante en el Centro de Fusión de M.I.T., desde octubre de 1983 a diciembre de 1993, guio el programa de propulsión con plasma, en el desarrollo de esa tecnología para las futuras misiones humanas a Marte. En diciembre de 1993, el Dr. Chang - Díaz fue nombrado Director del Laboratorio de Avanzada Propulsión Espacial en el Centro Espacial Johnson, donde continua sus investigaciones en plasma para cohetes. Es un Profesor Adjunto de Física en la Universidad de Houston y ha presentado numerosos informes y artículos en conferencias técnicas y en revistas científicas.
Además de sus campos principales en ciencia e ingeniería, trabajó por 2-1/2 años como gerente casero en una residencia de comunidad experimental para integrar a pacientes mentales crónicos, y estuvo muy involucrado como instructor y consejero en un programa de rehabilitación para drogadictos hispanos en Massachusetts.
El 5 de mayo del 2012 ingresa al Salón de la Fama de la NASA convirtiéndose en el primer latinoamericano en lograrlo. Este honor se debe a su trayectoria como astronauta de la NASA y por el trabajo que ha venido haciendo después de retirarse de la agencia espacial estadounidense.
El Dr. Chang Díaz se encargó de aproximar y crear lazos más cercanos entre el cuerpo de astronautas y la comunidad científica - conocida como la relación mono-hombre. En enero de 1987, empezó el Programa Interlocutor de Astronautas Científicos y luego ayudo a formar el Programa de Apoyo de Astronautas a la Ciencia, el cual dirigió hasta enero de 1989.
Ha recibido: el Premio de Alumno Sobresaliente de la Universidad de Connecticut (1980); la Medalla de Vuelo Espacial de la NASA (1986, 1989, 1992, 1994); la Medalla de la Libertad otorgada por el Presidente Reagan en la Celebración Centenial de la Estatua de la Libertad en la ciudad de Nueva York (1986); la Medalla de Excelencia del Conventículo Hispano del Congreso (1987); la Medalla por Servicio Excepcional de la NASA (1988, 1990, 1993); el Premio por Proezas de Vuelo de la Sociedad Astronáutica Estadounidense (1989); el Premio por Sobresaliente Contribución Técnica en la Conferencia Nacional de Premios para Ingenieros Hispanos (1993). Fue otorgado la Cruz de la Fuerza Aérea Venezolana por el Presidente Jaime Lusinchi durante el 68avo Aniversario de la Fuerza Aérea Venezolana en Caracas, Venezuela (1988). Es receptor de tres Doctorados Honoris Causa.
Doctor en Ciencia de la Universidad de Connecticut y Doctor en Leyes del Colegio Babson. Tiene Ciudadanía Honoraria del gobierno de Costa Rica (Abril 1995). Este es el más alto honor que Costa Rica concede a un extranjero, haciéndole el primero en recibir tal honor habiendo nacido ahí.
El 26 de Agosto del 2013 le fue otorgado el doctorado honoris causa por parte de la Universidad de Costa Rica, en un acto solemne donde el rector de la UCR, Henning Jensen, destacó que "la Universidad reconoce y celebra la excelencia académica y el poder inspirador de sus logros personales, y la reciprocidad que ha tenido para con la sociedad costarricense". 1
Además de sus campos principales en ciencia e ingeniería, trabajó por 2-1/2 años como gerente casero en una residencia de comunidad experimental para integrar a pacientes mentales crónicos, y estuvo muy involucrado como instructor y consejero en un programa de rehabilitación para drogadictos hispanos en Massachusetts.
El 5 de mayo del 2012 ingresa al Salón de la Fama de la NASA convirtiéndose en el primer latinoamericano en lograrlo. Este honor se debe a su trayectoria como astronauta de la NASA y por el trabajo que ha venido haciendo después de retirarse de la agencia espacial estadounidense.
El Dr. Chang Díaz se encargó de aproximar y crear lazos más cercanos entre el cuerpo de astronautas y la comunidad científica - conocida como la relación mono-hombre. En enero de 1987, empezó el Programa Interlocutor de Astronautas Científicos y luego ayudo a formar el Programa de Apoyo de Astronautas a la Ciencia, el cual dirigió hasta enero de 1989.
Su signo es Aries, cuyo elemento es el fuego y está regido por el planeta Marte. Es "conejo" en el horóscopo chino, o sea, carismático y testarudo.
Ha recibido: el Premio de Alumno Sobresaliente de la Universidad de Connecticut (1980); la Medalla de Vuelo Espacial de la NASA (1986, 1989, 1992, 1994); la Medalla de la Libertad otorgada por el Presidente Reagan en la Celebración Centenial de la Estatua de la Libertad en la ciudad de Nueva York (1986); la Medalla de Excelencia del Conventículo Hispano del Congreso (1987); la Medalla por Servicio Excepcional de la NASA (1988, 1990, 1993); el Premio por Proezas de Vuelo de la Sociedad Astronáutica Estadounidense (1989); el Premio por Sobresaliente Contribución Técnica en la Conferencia Nacional de Premios para Ingenieros Hispanos (1993). Fue otorgado la Cruz de la Fuerza Aérea Venezolana por el Presidente Jaime Lusinchi durante el 68avo Aniversario de la Fuerza Aérea Venezolana en Caracas, Venezuela (1988). Es receptor de tres Doctorados Honoris Causa.
Doctor en Ciencia de la Universidad de Connecticut y Doctor en Leyes del Colegio Babson. Tiene Ciudadanía Honoraria del gobierno de Costa Rica (Abril 1995). Este es el más alto honor que Costa Rica concede a un extranjero, haciéndole el primero en recibir tal honor habiendo nacido ahí.
El 26 de Agosto del 2013 le fue otorgado el doctorado honoris causa por parte de la Universidad de Costa Rica, en un acto solemne donde el rector de la UCR, Henning Jensen, destacó que "la Universidad reconoce y celebra la excelencia académica y el poder inspirador de sus logros personales, y la reciprocidad que ha tenido para con la sociedad costarricense". 1
Mientras asistía a la Universidad de Connecticut, también trabajó como asistente de investigaciones en el Departamento de Física, y participó en el diseño y construcción de experimentos en colisiones atómicas de alta energía.
Después de su graduación en 1973, entró a la escuela de graduados de M.I.T., involucrándose de lleno en el programa de fusión controlada de los EE.UU., y haciendo intensivas investigaciones en el diseño y operación de reactores de fusión. Obtuvo su doctorado en el campo de física, en aplicaciones de plasma y tecnología de fusión, y en el mismo año, se unió al cuerpo técnico del Laboratorio Charles Stark Draper. Su trabajo en Draper estuvo fuertemente engranado hacía el diseño y la integración de sistemas de control para conceptos de reactores de fusión y aparatos experimentales, en ambas, fusión inercial y fusión magnéticamente encerrada. En 1979, desarrolló un nuevo concepto para guiar y seguir pellas de combustible en una cámara de reactor de fusión inercial. Más reciente ha estado integrado en el diseño de un nuevo concepto de propulsión de cohetes basado en plasma magnéticamente confinada a altas temperaturas. Como científico visitante en el Centro de Fusión de M.I.T., desde octubre de 1983 a diciembre de 1993, guio el programa de propulsión con plasma, en el desarrollo de esa tecnología para las futuras misiones humanas a Marte. En diciembre de 1993, el Dr. Chang - Díaz fue nombrado Director del Laboratorio de Avanzada Propulsión Espacial en el Centro Espacial Johnson, donde continua sus investigaciones en plasma para cohetes. Es un Profesor Adjunto de Física en la Universidad de Houston y ha presentado numerosos informes y artículos en conferencias técnicas y en revistas científicas.
Además de sus campos principales en ciencia e ingeniería, trabajó por 2-1/2 años como gerente casero en una residencia de comunidad experimental para integrar a pacientes mentales crónicos, y estuvo muy involucrado como instructor y consejero en un programa de rehabilitación para drogadictos hispanos en Massachusetts.
El 5 de mayo del 2012 ingresa al Salón de la Fama de la NASA convirtiéndose en el primer latinoamericano en lograrlo. Este honor se debe a su trayectoria como astronauta de la NASA y por el trabajo que ha venido haciendo después de retirarse de la agencia espacial estadounidense.
Seleccionado por la NASA en mayo de 1980, el Dr. Chang - Díaz se convirtió en astronauta en agosto de 1981. Durante su entrenamiento como astronauta, estaba también envuelto en verificación de programación de vuelo en el Laboratorio de Integración de Electrónica Aeronáutica del Transbordador (SAIL, siglas en inglés), y participó en los tempranos diseños de los estudios para la Estación Espacial. A finales de 1982, fue designado como tripulante de apoyo para la primera misión del Laboratorio Espacial, y en noviembre de 1983, sirvió como comunicador de cápsula en órbita (CAPCOM) durante ese vuelo. De octubre de 1984 a agosto de 1985, fue el líder del grupo de astronautas para apoyo del Centro espacial Kennedy. Sus deberes incluyeron el apoyo de astronautas durante el procesamiento de varios vehículos y cargas útiles, así como apoyo a la tripulación de vuelo durante las fases finales del desconteo. Ha registrado sobre 1.800 h de vuelo, incluyendo 1.500 h en aeronaves de propulsión a chorro.
El Dr. Chang Díaz se encargó de aproximar y crear lazos más cercanos entre el cuerpo de astronautas y la comunidad científica - conocida como la relación mono-hombre. En enero de 1987, empezó el Programa Interlocutor de Astronautas Científicos y luego ayudo a formar el Programa de Apoyo de Astronautas a la Ciencia, el cual dirigió hasta enero de 1989.
Ha recibido: el Premio de Alumno Sobresaliente de la Universidad de Connecticut (1980); la Medalla de Vuelo Espacial de la NASA (1986, 1989, 1992, 1994); la Medalla de la Libertad otorgada por el Presidente Reagan en la Celebración Centenial de la Estatua de la Libertad en la ciudad de Nueva York (1986); la Medalla de Excelencia del Conventículo Hispano del Congreso (1987); la Medalla por Servicio Excepcional de la NASA (1988, 1990, 1993); el Premio por Proezas de Vuelo de la Sociedad Astronáutica Estadounidense (1989); el Premio por Sobresaliente Contribución Técnica en la Conferencia Nacional de Premios para Ingenieros Hispanos (1993). Fue otorgado la Cruz de la Fuerza Aérea Venezolana por el Presidente Jaime Lusinchi durante el 68avo Aniversario de la Fuerza Aérea Venezolana en Caracas, Venezuela (1988). Es receptor de tres Doctorados Honoris Causa.
Doctor en Ciencia de la Universidad de Connecticut y Doctor en Leyes del Colegio Babson. Tiene Ciudadanía Honoraria del gobierno de Costa Rica (Abril 1995). Este es el más alto honor que Costa Rica concede a un extranjero, haciéndole el primero en recibir tal honor habiendo nacido ahí.
El 26 de Agosto del 2013 le fue otorgado el doctorado honoris causa por parte de la Universidad de Costa Rica, en un acto solemne donde el rector de la UCR, Henning Jensen, destacó que "la Universidad reconoce y celebra la excelencia académica y el poder inspirador de sus logros personales, y la reciprocidad que ha tenido para con la sociedad costarricense". 1
Mientras asistía a la Universidad de Connecticut, también trabajó como asistente de investigaciones en el Departamento de Física, y participó en el diseño y construcción de experimentos en colisiones atómicas de alta energía. Después de su graduación en 1973, entró a la escuela de graduados de M.I.T., involucrándose de lleno en el programa de fusión controlada de los EE.UU., y haciendo intensivas investigaciones en el diseño y operación de reactores de fusión. Obtuvo su doctorado en el campo de física, en aplicaciones de plasma y tecnología de fusión, y en el mismo año, se unió al cuerpo técnico del Laboratorio Charles Stark Draper. Su trabajo en Draper estuvo fuertemente engranado hacía el diseño y la integración de sistemas de control para conceptos de reactores de fusión y aparatos experimentales, en ambas, fusión inercial y fusión magnéticamente encerrada. En 1979, desarrolló un nuevo concepto para guiar y seguir pellas de combustible en una cámara de reactor de fusión inercial. Más reciente ha estado integrado en el diseño de un nuevo concepto de propulsión de cohetes basado en plasma magnéticamente confinada a altas temperaturas. Como científico visitante en el Centro de Fusión de M.I.T., desde octubre de 1983 a diciembre de 1993, guio el programa de propulsión con plasma, en el desarrollo de esa tecnología para las futuras misiones humanas a Marte. En diciembre de 1993, el Dr. Chang - Díaz fue nombrado Director del Laboratorio de Avanzada Propulsión Espacial en el Centro Espacial Johnson, donde continua sus investigaciones en plasma para cohetes. Es un Profesor Adjunto de Física en la Universidad de Houston y ha presentado numerosos informes y artículos en conferencias técnicas y en revistas científicas.
Además de sus campos principales en ciencia e ingeniería, trabajó por 2-1/2 años como gerente casero en una residencia de comunidad experimental para integrar a pacientes mentales crónicos, y estuvo muy involucrado como instructor y consejero en un programa de rehabilitación para drogadictos hispanos en Massachusetts.
El 5 de mayo del 2012 ingresa al Salón de la Fama de la NASA convirtiéndose en el primer latinoamericano en lograrlo. Este honor se debe a su trayectoria como astronauta de la NASA y por el trabajo que ha venido haciendo después de retirarse de la agencia espacial estadounidense.
Seleccionado por la NASA en mayo de 1980, el Dr. Chang - Díaz se convirtió en astronauta en agosto de 1981. Durante su entrenamiento como astronauta, estaba también envuelto en verificación de programación de vuelo en el Laboratorio de Integración de Electrónica Aeronáutica del Transbordador (SAIL, siglas en inglés), y participó en los tempranos diseños de los estudios para la Estación Espacial. A finales de 1982, fue designado como tripulante de apoyo para la primera misión del Laboratorio Espacial, y en noviembre de 1983, sirvió como comunicador de cápsula en órbita (CAPCOM) durante ese vuelo. De octubre de 1984 a agosto de 1985, fue el líder del grupo de astronautas para apoyo del Centro espacial Kennedy. Sus deberes incluyeron el apoyo de astronautas durante el procesamiento de varios vehículos y cargas útiles, así como apoyo a la tripulación de vuelo durante las fases finales del desconteo. Ha registrado sobre 1.800 h de vuelo, incluyendo 1.500 h en aeronaves de propulsión a chorro.
El Dr. Chang Díaz se encargó de aproximar y crear lazos más cercanos entre el cuerpo de astronautas y la comunidad científica - conocida como la relación mono-hombre. En enero de 1987, empezó el Programa Interlocutor de Astronautas Científicos y luego ayudo a formar el Programa de Apoyo de Astronautas a la Ciencia, el cual dirigió hasta enero de 1989.
sábado, 22 de marzo de 2014
Bob Lanza: científico de células madre
Este será el paradigma médico emergente dentro de una generación, equivalente en importancia al invento de Internet e incluso del transitor, porque permitirá no sólo aliviar las enfermedades (como se hace hoy), sino erradicarlas.
Richard Buckminster "Bucky" Fuller: "niño de diamante"
Richard Buckminster "Bucky" Fuller (12 de julio de 1895 - 1 de julio de 1983) fue un diseñador, arquitecto, visionario e inventor estadounidense. También fue profesor en la universidad Southern Illinois University Carbondale y un prolífico escritor.
Durante su vida, Fuller buscó respuesta a la pregunta «¿Tiene la humanidad una posibilidad de sobrevivir final y exitosamente en el planeta Tierra y, sí es así, cómo?». Considerándose a sí mismo un individuo medio sin especiales medios económicos o título académico, eligió dedicar su vida a esta cuestión, intentando descubrir si un individuo podía mejorar la condición humana de una forma que no podían hacer los gobiernos, las grandes organizaciones o las empresas privadas.
En el transcurso de este experimento, que duró toda su vida, Fuller escribió veintiocho libros, acuñando y popularizando términos como sinergia, «nave espacial Tierra» y efemeralización. También realizó muchas invenciones, especialmente en los campos de la arquitectura, campo en el que su trabajo más conocido es la cúpula geodésica. Las moléculas de carbono conocidas como fulerenos tomaron su nombre de su parecido con las esferas geodésicas.
En una etapa posterior de su vida, tras trabajar en sus ideas durante muchos años, Fuller había obtenido una considerable visibilidad pública. Viajó por el mundo dando clases y recibió muchos doctorados honoris causa. Sin embargo, la mayoría de sus invenciones nunca se llegaron a fabricar por lo que recibió críticas en muchos campos en los que intervino, o simplemente se le tachó de utópico. Por otra parte, los partidarios de Fuller aseguran que su obra no ha recibido toda la atención que merece. De acuerdo con el filósofo N. J. Slabbert, Fuller tenía un estilo de escritura oscuro que ha obstaculizado la circulación de sus ideas.Fuller amalgamaba temas de distinta procedencia en una síntesis personal.
- Por un lado, la vertiente tecnocrática de Howard Scott y su “política energética”.
- También se hacía eco del conductismo: “Tratemos de cambiar el entorno, no cambiar al hombre”. Por último, revelaba una preocupación ecológica totalmente inesperada en quien había sido apologista de Henry Ford. Ponía énfasis en las energías alternativas (apenas mencionaba la nuclear) y el reciclaje de los recursos.
Fuller era muy duro con las grandes corporaciones, que todavía no eran transnacionales. Aseguraba que habían evolucionado hacia un sistema de ficciones legales, basado en el comercio de tecnología, y administraban los recursos del planeta con fines puramente egoístas. Al parecer, el tiempo le dio la razón, y el calentamiento global es la mejor prueba. Fuller abogaba por la disolución de los Estados nacionales y la creación de una administración mundial, porque la Nave Espacial Tierra no podía ser conducida por 160 almirantes, los Estados soberanos, que malgastan la energía del planeta. Hoy los Estados están en eclipse y los verdaderos almirantes son muchos menos, pero ¿las cosas:¿van mejor?
Durante su vida, Fuller buscó respuesta a la pregunta «¿Tiene la humanidad una posibilidad de sobrevivir final y exitosamente en el planeta Tierra y, sí es así, cómo?». Considerándose a sí mismo un individuo medio sin especiales medios económicos o título académico, eligió dedicar su vida a esta cuestión, intentando descubrir si un individuo podía mejorar la condición humana de una forma que no podían hacer los gobiernos, las grandes organizaciones o las empresas privadas.
En el transcurso de este experimento, que duró toda su vida, Fuller escribió veintiocho libros, acuñando y popularizando términos como sinergia, «nave espacial Tierra» y efemeralización. También realizó muchas invenciones, especialmente en los campos de la arquitectura, campo en el que su trabajo más conocido es la cúpula geodésica. Las moléculas de carbono conocidas como fulerenos tomaron su nombre de su parecido con las esferas geodésicas.
En una etapa posterior de su vida, tras trabajar en sus ideas durante muchos años, Fuller había obtenido una considerable visibilidad pública. Viajó por el mundo dando clases y recibió muchos doctorados honoris causa. Sin embargo, la mayoría de sus invenciones nunca se llegaron a fabricar por lo que recibió críticas en muchos campos en los que intervino, o simplemente se le tachó de utópico. Por otra parte, los partidarios de Fuller aseguran que su obra no ha recibido toda la atención que merece. De acuerdo con el filósofo N. J. Slabbert, Fuller tenía un estilo de escritura oscuro que ha obstaculizado la circulación de sus ideas.Fuller amalgamaba temas de distinta procedencia en una síntesis personal.
- Por un lado, la vertiente tecnocrática de Howard Scott y su “política energética”.
- También se hacía eco del conductismo: “Tratemos de cambiar el entorno, no cambiar al hombre”. Por último, revelaba una preocupación ecológica totalmente inesperada en quien había sido apologista de Henry Ford. Ponía énfasis en las energías alternativas (apenas mencionaba la nuclear) y el reciclaje de los recursos.
Fuller era muy duro con las grandes corporaciones, que todavía no eran transnacionales. Aseguraba que habían evolucionado hacia un sistema de ficciones legales, basado en el comercio de tecnología, y administraban los recursos del planeta con fines puramente egoístas. Al parecer, el tiempo le dio la razón, y el calentamiento global es la mejor prueba. Fuller abogaba por la disolución de los Estados nacionales y la creación de una administración mundial, porque la Nave Espacial Tierra no podía ser conducida por 160 almirantes, los Estados soberanos, que malgastan la energía del planeta. Hoy los Estados están en eclipse y los verdaderos almirantes son muchos menos, pero ¿las cosas:¿van mejor?
Miembros Biónicos
Hugh Herr es jefe del grupo de investigaciones Biomecatrónicas del Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT).
Ellos diseñan miembros y prótesis inteligentes. El miembro biónico imita cuidadosamente el modo en que se mueven los músculos en un miembro de verdad y el chip que controla su movimiento está incrustado en la prótesis.
Los miembros biónicos y los exoesqueletos están cambiando la vida de un gran número de personas.
En el 2013 Amanda Boxtel se convirtió en la primera mujer que caminó gracias a un exoesqueleto fabricado con una impresora 3D Systems y EksoBionics.
El exoesqueleto robótico de Wilmington (WREX) es una órtesis que ayuda a niños con muy poca resistencia residual para mover los miembros.
Ellos diseñan miembros y prótesis inteligentes. El miembro biónico imita cuidadosamente el modo en que se mueven los músculos en un miembro de verdad y el chip que controla su movimiento está incrustado en la prótesis.
Un cyborg: desarrollado por BeBionic
Las prótesis BiOM imitan el funcionamiento de un miembro real.
En el 2013 Amanda Boxtel se convirtió en la primera mujer que caminó gracias a un exoesqueleto fabricado con una impresora 3D Systems y EksoBionics.
El exoesqueleto robótico de Wilmington (WREX) es una órtesis que ayuda a niños con muy poca resistencia residual para mover los miembros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



